viernes, 23 de noviembre de 2018

La hermandad de Nuestra Señora de la Soledad vivió un fin de semana repleto de actos cultuales en honor de su sagrada imagen titular.

Fin de semana de intensa actividad cofrade

La hermandad de Nuestra Señora de la Soledad vivió un fin de semana repleto de actos cultuales en honor de su sagrada imagen titular.

El viernes 16 de noviembre, por la tarde, la hermandad comenzó la recogida de leche para la casa de acogida Madre del Redentor en la capilla del Santísimo Cristo de la Humildad, donde es venerada María Santísima de la Soledad. La bendita imagen de la Virgen estuvo en besamanos para recibir a los niños de catequesis de primera comunión del primer año, que depositaron a sus plantas numerosas cajas de leche; estas sumaron un total de 60 litros.

El domingo 18 de noviembre, por la mañana, la hermandad continuó la recogida de leche en el presbiterio de la iglesia, donde estaba la Santísima Virgen de la Soledad expuesta, a veneración de los fieles, en solemne besamanos. Numerosos niños de catequesis de primera comunión del segundo año depositaron en el lado de la epístola una gran cantidad de cajas de leche. Tras la celebración de la santa misa de la mañana, numerosos fieles, niños y mayores, fueron ante la bendita imagen de la Virgen para besarle su mano.

Este mismo día, por la tarde, tuvo lugar el rezo del santo rosario y la santa misa por el alma de los fieles difuntos hermanos, así como el solemne besamanos a Nuestra Señora de la Soledad, una vez finalizada la celebración eucarística, y la recogida de leche, que llegaba a su término. 211 litros de leche y 8 litros de batido de cacao reunieron los feligreses de la parroquia de Villa del Río durante la jornada dominical, que, sumados a los del viernes, conforman un total de 279 litros; la hermandad lo considera un resultado satisfactorio.



La II Jornada Mundial de los Pobres en Villa del Río fue celebrada con María Santísima de la Soledad como principal benefactora de los marginados de nuestro presente; fue Nuestra Señora, Madre de los desamparados, quien convocó a los feligreses de nuestra parroquia para que depositaran a sus plantas ofrendas de solidaridad, muestras de generosidad de sus devotos para con los pobres.