Un estudio encargado por el Consejo Social de la Universidad de Córdoba refleja que unas 500.000 personas estarían dispuestas a utilizar una red de trenes de cercanías que uniera los ejes entre las localidades de Palma del Río y Villa del Río, y la capital y Puente Genil. El estudio revela el impacto positivo que tendría la creación de este corredor ferroviario para la capital y su entorno. La puesta en marcha de este sistema de transporte incidiría directamente en la expansión del área metropolitana de la ciudad, conectando mejor la capital con los pueblos de la provincia y reduciendo tiempos de viaje y atascos circulatorios. Este servicio público se convertiría también en elemento vertebrador y dinamizador de la economía cordobesa, y benefeciaría la conexión con el futuro parque Científico-Tecnológico de Córdoba (Rabanales 21) y el propio campus. La idea no es nueva. En su día, anteriores gobiernos municipales y la universidad abordaron el asunto, que quedó aparcado por una supuesta falta de viabilidad económica. Instituciones y Renfe deben apostar por una buena definición del proyecto para que esta inversión pública tenga desde el inicio una rentabilidad social, y a medio plazo económica.
lunes, 22 de marzo de 2004
RED DE CERCANIAS PARA EL AREA METROPOLITANA
Un estudio encargado por el Consejo Social de la Universidad de Córdoba refleja que unas 500.000 personas estarían dispuestas a utilizar una red de trenes de cercanías que uniera los ejes entre las localidades de Palma del Río y Villa del Río, y la capital y Puente Genil. El estudio revela el impacto positivo que tendría la creación de este corredor ferroviario para la capital y su entorno. La puesta en marcha de este sistema de transporte incidiría directamente en la expansión del área metropolitana de la ciudad, conectando mejor la capital con los pueblos de la provincia y reduciendo tiempos de viaje y atascos circulatorios. Este servicio público se convertiría también en elemento vertebrador y dinamizador de la economía cordobesa, y benefeciaría la conexión con el futuro parque Científico-Tecnológico de Córdoba (Rabanales 21) y el propio campus. La idea no es nueva. En su día, anteriores gobiernos municipales y la universidad abordaron el asunto, que quedó aparcado por una supuesta falta de viabilidad económica. Instituciones y Renfe deben apostar por una buena definición del proyecto para que esta inversión pública tenga desde el inicio una rentabilidad social, y a medio plazo económica.